Mejorar la atención en el aula no consiste solo en pedir al alumnado que se concentre más. En el caso de los alumnos con discapacidad intelectual, es importante utilizar estrategias claras, visuales y constantes que les ayuden a comprender qué va a pasar, qué se espera de ellos y cómo pueden participar con mayor seguridad.

Desde el Instituto de Formación Inclusiva i360 de Fundación Prodis, trabajamos para impulsar una formación más accesible, práctica e inclusiva, adaptada a las necesidades de cada persona. Esta forma de entender la educación conecta con los principios de la educación inclusiva, que busca eliminar barreras y favorecer la participación de todo el alumnado.

Una técnica muy útil es la agenda visual del día. Consiste en colocar en la pizarra imágenes, pictogramas o palabras sencillas que expliquen las actividades previstas durante la clase. Esta anticipación reduce la incertidumbre, aporta seguridad y ayuda al grupo a situarse mejor dentro de la sesión.

Otra estrategia eficaz es la regla de “primero – después”. Por ejemplo: “Primero trabajamos matemáticas y después hacemos la práctica con el ordenador”. Esta fórmula permite ordenar la actividad, aumentar la motivación y evitar situaciones de estrés.

También resultan muy útiles las pausas activas cortas. Son pequeños descansos de dos o tres minutos para estirar el cuerpo, moverse suavemente o hacer respiraciones profundas. Estas pausas ayudan a reducir el cansancio y favorecen que el grupo retome la actividad con mayor concentración.

Además, conviene dar las instrucciones en pasos pequeños. En lugar de ofrecer muchas órdenes a la vez, es preferible dividir la tarea en indicaciones breves, concretas y fáciles de seguir. Esta estrategia está muy relacionada con la accesibilidad cognitiva, que busca hacer la información más fácil de comprender.

Por último, el refuerzo positivo inmediato tiene un papel clave. Felicitar el esfuerzo en el momento, sonreír o hacer un gesto positivo puede aumentar la motivación, la autonomía y la participación.

Estas técnicas son sencillas, pero requieren constancia. Aplicadas de forma habitual, pueden mejorar la atención, la seguridad y el clima del aula.

¿Conoces alguna otra técnica?