Con motivo de la Semana de la Discapacidad, desde el Instituto de Formación Inclusiva I360 de Fundación Prodis hemos reunido a los diferentes agentes del cambio.

En esta primera entrega entrevistamos a Olga Rodríguez, coordinadora del programa Avanzas, el programa Preuniversitario de Formación para la Inclusión Laboral de Prodis y Coordinadora de Campus de Inclusión.

Pregunta: ¿Cómo se define la discapacidad intelectual?

Respuesta: Yo creo que siempre es importante buscar los referentes. Por ejemplo, de la Organización Mundial de la Salud o la Asociación Americana de Discapacidad Intelectual, que son dos entidades referentes que quizás han sido las últimas que han planteado definiciones de lo que es discapacidad intelectual planteamos dos aspectos diferenciales.

El primero es el funcionamiento intelectual, una limitación en el funcionamiento intelectual, es decir, en la inteligencia general, en la capacidad de razonamiento, de resolución de problemas y, por otro lado, en la capacidad adaptativa, en aquellas cuestiones como a nivel social, a nivel de aprendizaje de conceptos o de cosas más prácticas, que es donde ellos van a tener una limitación más significativa.

Además, en esta primera, la OMS establece una característica diferencial que yo creo que es muy importante y es que si valoramos que en el entorno hay apoyos, esas dificultades son menos y por lo tanto favorece la adaptación de las personas con discapacidad al entorno y su desarrollo.

Pregunta: ¿Qué barreras impone la sociedad a las personas con discapacidad, son injustas?

Respuesta: No tanto barreras porque al final muchas veces nos podemos encontrar barreras en muchas cosas.

Yo hablaría de apoyos y tener claro la sociedad en sí, la necesidad de los apoyos para las personas con discapacidad, porque al final es un elemento diferencial.

Como apuntaba en relación a la OMS, se establece que si nosotros podemos ofrecerles la oportunidad de tener los apoyos suficientes, ellos van a ser capaces de poder superar esas barreras que muchas veces a lo mejor no son muy visibles para el entorno, pero que, al final, el objetivo es darles la autonomía suficiente para que ellos puedan hacer las cosas por sí solos y ahí es donde iría no tanto a las barreras, sino el ser conscientes, en general la sociedad, que ellos necesitan ciertos apoyos para poder hacer las mismas cosas.

Pregunta: ¿Qué tendríamos que hacer para apoyar mejor a las personas con discapacidad intelectual?

Respuesta: Probablemente lo que necesitarían las personas con discapacidad es que seamos conscientes de que poniendo diferentes apoyos es suficiente para que ellos puedan hacer las cosas por sí solos.

Por ejemplo, ya no es una cuestión de bajar, a lo mejor, una barrera para que puedan ver mejor, sino el poderles ofrecer un apoyo para que ellos puedan verlo.

Probablemente plantear elementos tan sencillos como cuando les ofrecemos información que sea un poquito más accesible a través de la lectura fácil y que cuando les hablemos también les preguntemos si lo han entendido bien.

Ofrecer ese feedback te da a ti la posibilidad de valorar si realmente lo han entendido y también algunos otros elementos como ir un poquito más despacio u ofrecer la información en pasos más pequeños o plantearles tareas en pasos más concretos, o incluso también el ofrecerles apoyos visuales para que ellos no solamente tengan que trabajar con su memoria de trabajo, que es más limitada, sino rescatando un elemento de apoyo y que eso facilite su autonomía.

Pregunta: ¿Qué consejos darías para evitarnos el estigma hacia las personas con discapacidad?

Respuesta: Probablemente no es una cuestión tanto de estigma sino yo creo que, al final, muchas veces las personas con discapacidad intelectual, probablemente lo que nos pasa en la sociedad es que desconocemos cómo tratar con ellos.

A nosotros nos pasa mucho cuando vienen empresas a visitar Prodis o a trabajar y ofrecer formación a nuestros jóvenes, una de las principales dificultades que nos plantean es: “¿Cómo les trato?”.

Y eso muchas veces genera mucha barrera a la hora de poder acercarnos. Y yo creo que probablemente el estigma mayor es el desconocimiento. Y al final yo creo que el objetivo principal es poner a la persona en el centro y en vez de hablar de discapacidad, hablar de: bueno, es una persona que también tendríamos que poder mirar aquellas cosas que realmente sabe hacer bien, cuáles son sus talentos y si en la vida en general, mirásemos más los talentos que tienen todas las personas y no las limitaciones, sería todo mucho más fácil.

No solamente hacia las personas con discapacidad, sino a la sociedad en general y yo creo que eso pues podría favorecer mucho. El centrarnos en cuáles son las oportunidades que esa persona puede ofrecer y no tanto en las limitaciones que tiene y, sobre todo, bueno, no tener miedo a la discapacidad por desconocimiento, sino simplemente buscar lo que esa persona puede ofrecer.

Pregunta: ¿Qué te ha enseñado tu experiencia profesional al tratar con personas con discapacidad intelectual?

Respuesta: A mí me ha enseñado muchas cosas, quizás a mirar las cosas de forma diferente, el buscar también las cosas positivas y también la capacidad de esfuerzo, porque al final, probablemente, las personas con discapacidad necesitan hacer un esfuerzo extra, pero ya lo tienen interiorizado. Lo hacen así porque si no ellos no llegarían.

Muchas veces ves como ese esfuerzo constante consigue realmente muchísimas cosas.

Y también una cosa muy importante que me ha enseñado es el valor de generar expectativas positivas sobre las personas, porque al final muchas veces las limitaciones nos las ponemos nosotros: “Bueno, no creo que pueda, será difícil que pueda…”.

Cuando generas expectativas altas sobre cualquier persona, pero más sobre las personas con discapacidad, realmente descubres todo lo que son capaces de hacer.

Nosotros, por ejemplo, en la pandemia, fue increíble el ver como en muy poquito tiempo, en una semana yo diría, nuestras clases funcionaban no te diría como en presencial porque eso es muy difícil, pero funcionaban muy bien. Y ellos fueron capaces de hacerlo solos, de esforzarse y a mí me sorprenden cada día.

Cuando les plantea retos, ellos realmente no cesan y además también tienen esa capacidad de acogida. Nosotros muchas veces hablamos de que la discapacidad no es solo incluir, sino es dar la bienvenida o la inclusión no solamente aceptar, sino dar la bienvenida, pero es que ellos realmente tienen una capacidad especial de poder dar la bienvenida a todo el mundo y esa forma de hacerlo creo que es muy valiosa y es un talento que muchas personas con discapacidad demuestran día a día.

Pregunta: ¿Qué mensaje te gustaría enviar?

Respuesta: A mí me gustaría mandar el mensaje de que cuando hablamos de personas con discapacidad intelectual sería interesante poder plantearnos el ofrecer oportunidades para todos, porque al final, si nosotros como sociedad somos capaces de ofrecer oportunidades para todos, tendremos la posibilidad de aportar mucho más.

Al final muchas veces las personas con discapacidad vemos que tanto ellos como sus familias pues lo tienen realmente mucho más difícil.

Necesitan muchos más apoyos, pero cuantas más oportunidades les ofrezcamos, van a ser menos dependientes y, por lo tanto, seremos una sociedad mucho más fuerte, porque no necesitaremos ofrecerles tantos apoyos. No necesitaremos ofrecerles tantos espacios para poder cubrir sus necesidades, porque ellos serán mucho más autónomos y eso nos hará una sociedad mucho más fuerte, porque sus familias se sentirán mucho más seguras, más tranquilas y hará que su día a día sea mucho más fácil.

Y, por supuesto, pues ellos también tener muchas más oportunidades de ofrecer y de aportar a la sociedad y no tanto de necesitar a la sociedad.

Por lo tanto, yo creo que ese es un elemento diferenciador, el que ofrezcamos muchas más oportunidades para que ellos tengan la oportunidad, valga la redundancia, de ser mucho más autónomos.