Introducción 

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) afecta entre el 5 y el 7% de los niños a nivel mundial. Su manifestación principal —la dificultad para mantener la atención— impacta no solo en el rendimiento escolar, sino en la autoestima, la convivencia y el bienestar emocional del niño. Pero mejorar la concentración en estos casos no es solo una cuestión de disciplina o fuerza de voluntad: requiere comprender cómo funciona su sistema cognitivo y emocional, y ofrecer apoyos específicos, sostenidos y empáticos. En este artículo se presentan estrategias validadas por la evidencia científica para favorecer la concentración en niños con TDAH desde una perspectiva integral. 

 

Intervenciones lúdicas: el poder del juego para enfocar 

Jugar no es distraerse. Bien planteado, el juego es una herramienta poderosa para entrenar la atención y la autorregulación. En una investigación reciente, se aplicó terapia de socialización a través del juego (como armar estructuras, fútbol o turnos cooperativos) a niños con TDAH. Los resultados mostraron mejoras en la concentración sostenida y en la reducción de la impulsividad, gracias al uso de reglas, objetivos claros y dinámicas que requerían mantener el foco en la tarea (Praditya, 2020). 

Este tipo de intervención tiene además un valor añadido: al estar centrada en la interacción social, también mejora la tolerancia a la frustración, la escucha activa y la capacidad de espera, componentes clave del control atencional. 

El uso de juegos didácticos, tanto digitales como físicos, ha demostrado eficacia en el entrenamiento de la atención selectiva. Raniyah y Syamsudin (2019) evaluaron juegos centrados en emparejamientos visuales, laberintos y resolución de desafíos, aplicados a niños con TDAH en etapa preescolar. Tras varias sesiones, se registraron mejoras significativas en la atención mantenida y en el seguimiento de instrucciones (Raniyah & Syamsudin, 2019). 

Estos juegos permiten modular el nivel de dificultad, mantener la motivación y generar retroalimentación inmediata, lo que favorece la permanencia en la tarea. 

 

Adaptación del entorno escolar y técnicas visuales 

El aula no es un espacio neutro. La disposición del mobiliario, la iluminación, los estímulos visuales y la ubicación del niño influyen directamente en su capacidad de concentración. Un estudio realizado en aulas de educación básica con niños con TDAH propuso técnicas como: señalización visual de instrucciones, uso de pictogramas, agenda estructurada, ubicación próxima al docente y reducción de distractores. Estas medidas mejoraron de forma consistente la atención durante las clases y redujeron las intervenciones por conducta disruptiva (Villao & Ponce, 2024). 

No se trata de aislar al niño, sino de ajustar el entorno a su estilo de procesamiento, facilitando la organización del tiempo y del espacio. 

 

Entrenamiento cognitivo para funciones ejecutivas 

Además del enfoque conductual, el trabajo directo sobre funciones ejecutivas como la memoria de trabajo, la flexibilidad cognitiva y el control inhibitorio es una vía con amplio respaldo empírico. En un estudio reciente, Faiza et al. (2024) aplicaron un programa de entrenamiento cognitivo basado en coordinación, secuenciación y respuesta controlada. Los resultados mostraron avances claros en el rendimiento atencional y en la autorregulación de conductas.  

Este tipo de intervención requiere ser personalizada, progresiva y lúdica, con metas claras y retroalimentación constante. 

 

Expresión artística como canal atencional 

Otra estrategia eficaz para promover la concentración es la terapia artística, especialmente en formatos como el doodle art, que combinan libertad expresiva y estructura visual. Mahardika y Putra (2023) evaluaron los efectos de esta técnica en niños con TDAH y encontraron un incremento significativo en la duración de las tareas y una reducción en la evitación de actividades escolares.  

El arte permite que el niño se sumerja en la actividad sin la presión de un resultado correcto o incorrecto, lo que reduce la ansiedad y favorece el foco interno. 

Integración sensorial y autorregulación física 

Muchos niños con TDAH presentan desregulación sensorial: hipersensibilidad a ciertos estímulos, dificultad para filtrar sonidos o necesidad de movimiento constante. Por eso, los programas de integración sensorial —que combinan balanceo, presión profunda, texturas y estimulación vestibular— han mostrado resultados positivos en la mejora de la atención y la calma fisiológica. 

Yusnita y Yuliantina (2024) implementaron un programa de este tipo en entornos escolares, observando mejoras significativas en la capacidad de sostener tareas durante más tiempo y en el control emocional.  

 

Claves transversales para una intervención respetuosa 

Todas las estrategias anteriores comparten algunos principios que deben orientar cualquier intervención con niños con TDAH: 

  • Previsibilidad: las rutinas estructuradas disminuyen la ansiedad y mejoran el enfoque. 
  • Refuerzo positivo: centrarse en logros, no en errores. 
  • Vínculo afectivo: el niño se regula mejor cuando se siente comprendido y acompañado. 
  • Flexibilidad: no hay una única fórmula, cada niño necesita ajustes específicos. 
  • Coherencia entre contextos: familia y escuela deben compartir estrategias y lenguaje. 

 

Conclusión 

Mejorar la concentración en niños con TDAH no es cuestión de “corregir” una falla, sino de crear condiciones para que puedan desplegar su atención en forma significativa, adaptada y sostenida. La evidencia científica respalda múltiples vías —juego, arte, movimiento, estructura, tecnología—, pero todas parten de un mismo punto: el respeto por la singularidad de cada niño. Acompañar su atención es también acompañar su forma de estar en el mundo. 

 

 

Autores: Yone Castro, Gerardo Armero

 

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Referencias

Faiza, M. M., Mahrus, I., Faid, A., & Musdholifah, M. (2024). The effectiveness of cognitive training on coordination and attention skills of children with ADHD. Proceedings of 2024 IEEE International Conference on Biomedical, Control, Instrumentation, and Health Technologies (iCon-BCIHT). https://doi.org/10.1109/iCon-BCIHT63907.2024.10882247  

Mahardika, B., & Putra, A. A. P. (2023). Art therapy through doodle art media in increasing learning concentration children with ADHD. Journal of Childhood Development, 3(2), 80–85. https://doi.org/10.25217/jcd.v3i2.3939  

Praditya, S. (2020). The application of play socialization therapy on concentration and impressive development of children with ADHD. Khazanah: Jurnal Mahasiswa, 12(2), 78–84. https://doi.org/10.20885/KHAZANAH.VOL12.ISS2.ART20  

Raniyah, Q., & Syamsudin, A. (2019). Centered concentration for ADHD children via educational game. In Proceedings of the 7th International Conference on Software and Computer Applications (pp. 231–235). ACM. https://doi.org/10.2991/ICSIE-18.2019.79  

Villao, M. D. L., & Ponce, J. L. A. (2024). Concentration techniques in the classroom for children with ADHD, in an educational unit in the province of Santa Elena. South Eastern European Journal of Public Health, 12, e1235. https://doi.org/10.70135/seejph.vi.1235  

Yusnita, E., & Yuliantina, I. (2024). Sensory integration program to increase concentration ability in ADHD children. Journal of Childhood Development, 4(1), 27–33. https://doi.org/10.25217/jcd.v4i1.4261