Introducción

El “Modelo Social de la Discapacidad” marca un cambio de paradigma en cómo entendemos la discapacidad, enfocándose más en cómo la sociedad estructura sus entornos, actitudes y políticas para incluir o excluir a las personas con discapacidad. Algunos hallazgos clave de investigaciones recientes sobre este modelo, destacan el modelo social de la discapacidad, que entiende cómo las barreras ambientales y actitudinales contribuyen a la discapacidad, más que las limitaciones individuales.

El estudio realizado por Pérez Dalmeda y Chhabra (2019) ofrece una revisión exhaustiva de los modelos teóricos de la discapacidad a lo largo de las últimas cinco décadas, proporcionando una perspectiva histórica y comparativa de cómo se ha concebido y evolucionado el concepto de discapacidad. Dentro de esta revisión, los autores dedican una atención particular al modelo social de la discapacidad, destacando su papel significativo en la transformación de la comprensión de la discapacidad. El modelo social, según se describe en el estudio, se diferencia de otros modelos al centrarse en el contexto social más que en las limitaciones individuales. Este enfoque teórico argumenta que no son las deficiencias físicas o mentales en sí mismas las que discapacitan a una persona, sino más bien las barreras creadas por la sociedad, incluyendo la infraestructura, las políticas, las actitudes y los servicios, las cuales impiden la participación plena y efectiva de las personas con discapacidades en la vida social.

Pérez Dalmeda y Chhabra (2019) resaltan cómo el modelo social ha influido en el cambio de paradigma desde una percepción individualista y medicalizada de la discapacidad hacia una comprensión más inclusiva y centrada en los derechos. El modelo social ha servido como base para el activismo en favor de los derechos de las personas con discapacidad, promoviendo la accesibilidad, la igualdad de oportunidades y la eliminación de todo tipo de barreras.

El estudio también expone la evolución del concepto de discapacidad, mostrando cómo ha pasado de ser visto principalmente como un problema médico a ser entendido en términos de exclusión social y discriminación. Este cambio refleja un mayor reconocimiento de la diversidad humana y la necesidad de adaptar la sociedad para incluir a todos sus miembros, independientemente de sus diferencias físicas o cognitivas.

Otros autores analizan la importancia del modelo social como alternativa para el desarrollo de personas con discapacidad, señalando la necesidad de políticas públicas que aborden las barreras existentes y fomenten la inclusión (Garay Ordoñez & Carhuancho Mendoza, 2019).

Sin embargo, Terzi (2004) ofrece una crítica filosófica al modelo social de la discapacidad, reconociendo su importancia pero también señalando sus limitaciones teóricas y la necesidad de una comprensión más matizada de la relación entre discapacidad, sociedad e inclusión (Terzi, 2004). En su crítica filosófica al modelo social de la discapacidad, Terzi reconoce la relevancia y el impacto positivo que este modelo ha tenido en la redefinición de la discapacidad, desplazando el enfoque de las limitaciones individuales a las barreras sociales. Sin embargo, Terzi argumenta que el modelo social, al enfocarse predominantemente en las barreras externas y en la sociedad, puede no abordar completamente la complejidad de la experiencia de la discapacidad.

Una de las principales críticas de Terzi al modelo social es que, al enfatizar las barreras sociales como la causa principal de la discapacidad, puede subestimar o ignorar los aspectos individuales y personales de vivir con una discapacidad. Esto incluye los desafíos personales, las experiencias subjetivas y las necesidades específicas de las personas con discapacidades, que pueden no ser directamente atribuibles a barreras sociales externas.

Además, Terzi sugiere que el modelo social podría beneficiarse de una mayor consideración de la interacción entre los factores individuales y sociales. Reconociendo que las barreras ambientales y actitudinales juegan un papel crítico en la creación de la discapacidad, también es crucial considerar cómo las condiciones individuales y las experiencias subjetivas influyen en la forma en que las personas con discapacidad interactúan con su entorno y participan en la sociedad.

Terzi también señala que, mientras que el modelo social ha sido fundamental para avanzar en los derechos y la inclusión de las personas con discapacidad, una comprensión integral de la discapacidad también debe abordar la diversidad de experiencias y necesidades dentro de la comunidad de personas con discapacidad. Esto implica reconocer y abordar no solo las barreras externas sino también las necesidades individuales y las diferencias en la experiencia de la discapacidad.

En resumen, la crítica de Terzi invita a una reflexión más profunda sobre el modelo social, sugiriendo que una teorización más completa de la discapacidad debería integrar tanto los aspectos sociales como los individuales, proporcionando así una base más sólida para políticas y prácticas que promuevan verdaderamente la inclusión y el respeto por la diversidad de experiencias de las personas con discapacidad.

 

¿En qué consiste el cambio de paradigma históricamente, hasta llegar al modelo social?: Desde el modelo médico, al modelo biopsicosocial.

El cambio de paradigma en el modelo de discapacidad se refiere a la transición del modelo médico al modelo social de la discapacidad. Mientras que el modelo médico ve la discapacidad como un problema del individuo que necesita ser tratado o curado, el modelo social entiende la discapacidad como un resultado de las barreras que la sociedad crea, enfocándose en cómo la sociedad puede cambiar para ser más inclusiva y accesible para las personas con discapacidad.

El tratamiento histórico de las personas con discapacidad sirve como un indicador de su posición social a lo largo del tiempo. El enfoque histórico sugiere una evolución desde la discriminación hasta un reconocimiento más integral de los derechos y la igualdad, aunque aún persisten desafíos significativos (Dimoski, 2010). También la evolución del entendimiento de la discapacidad y el concepto de “persona con discapacidad” han cambiado a lo largo del tiempo, reflejando diferentes modelos como el moral, médico, caritativo, social y de derechos humanos. Estos modelos ilustran cómo la sociedad ha percibido y tratado a las personas con discapacidad en diversos períodos históricos (Sotska, 2023).

El desarrollo de un paradigma moderno de la discapacidad ha estado asociado con el discurso científico y los cambios sociales y culturales. El modelo de discapacidad ha evolucionado desde ver la discapacidad principalmente como un problema médico hasta entenderla como una cuestión social y de derechos humanos, enfatizando la inclusión y la igualdad de las personas con discapacidad (Kolwitz & Radlińska, 2016).

Estos cambios reflejan un progreso significativo en la manera en que la sociedad comprende e interactúa con las personas con discapacidad, enfocándose más en eliminar las barreras y promover la inclusión y la igualdad.

 

Los distintos modelos desde una perspectiva histórica

A continuación, se describen los modelos más significativos desde el modelo médico hasta el modelo social, utilizando referencias actuales para ilustrar cada uno:

  1. Modelo Médico: Este modelo ve la discapacidad como un problema de la persona, directamente causado por una enfermedad, trauma o condición de salud que requiere tratamiento médico. La gestión de la discapacidad se centra en curar o tratar la condición para “normalizar” al individuo. Un análisis histórico destaca cómo este modelo ha sido predominante y cómo ha influenciado la percepción y el tratamiento de las personas con discapacidad a lo largo del tiempo (Kolwitz & Radlińska, 2016).
  2. Modelo Caritativo: Se percibe a las personas con discapacidad como necesitadas de caridad o lástima. Este modelo se enfoca en la ayuda a través de la benevolencia, sin promover la autonomía o la igualdad de derechos. Históricamente, este enfoque ha sido común en la forma en que las sociedades han abordado la discapacidad, proporcionando asistencia desde una perspectiva de superioridad moral en lugar de derechos.
  3. Modelo Social: Contrasta con el modelo médico al argumentar que la discapacidad es causada por la sociedad más que por la condición física o médica de un individuo. Según este modelo, son las barreras sociales, culturales, y ambientales las que limitan la capacidad de las personas con discapacidad para participar plenamente en la sociedad. La solución, entonces, reside en la modificación del entorno social para eliminar estas barreras y permitir la inclusión y la participación igualitaria. Este modelo enfatiza los derechos, la igualdad y la justicia social para las personas con discapacidad (Sotska, 2023).
  4. Modelo de Derechos Humanos: Este modelo se centra en los derechos de las personas con discapacidad, enfatizando que deben tener los mismos derechos y oportunidades que las demás personas. Este enfoque ha sido reforzado por instrumentos internacionales como la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD) de la ONU, que promueve la igualdad de derechos y la no discriminación.
  5. Modelo Biopsicosocial: Introducido por la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF) de la OMS, este modelo integra elementos del modelo médico y social. Considera la discapacidad como una interacción entre condiciones de salud y factores contextuales, tanto personales como ambientales, ofreciendo una visión más holística y multidimensional.

Cada modelo ofrece una perspectiva diferente sobre la discapacidad, reflejando la evolución de la sociedad en su comprensión y enfoque hacia las personas con discapacidad, con una tendencia creciente hacia la inclusión, la participación y el respeto por los derechos humanos.

 

¿En qué consiste concretamente el modelo biopsicosocial?

El modelo biopsicosocial de la discapacidad representa un enfoque integrador que supera las limitaciones del modelo médico, que enfoca la discapacidad exclusivamente en términos de condiciones médicas o biológicas, y del modelo social, que sitúa la discapacidad únicamente en relación con barreras socioculturales y ambientales. Este modelo fue popularizado por la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF) de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El modelo biopsicosocial considera la discapacidad como el resultado de la interacción compleja entre factores biológicos, psicológicos y sociales. A continuación, se desglosan estos tres componentes fundamentales:

  1. Biológico: Este aspecto se enfoca en las condiciones físicas o médicas que una persona puede experimentar, como enfermedades, lesiones o trastornos. Incluye la fisiología y la estructura corporal, así como cualquier función o disfunción orgánica. Este componente reconoce la importancia de los aspectos médicos y la salud física en la experiencia de la discapacidad.
  2. Psicológico: Se refiere a los factores personales, como las emociones, la cognición, la motivación y el afrontamiento. Este componente examina cómo las creencias, actitudes y percepciones de una persona, tanto de sí misma como de su entorno, influyen en su experiencia de la discapacidad. Los aspectos psicológicos pueden afectar cómo una persona se adapta a su condición, maneja el estrés y mantiene su bienestar mental.
  3. Social: Este ámbito aborda cómo las barreras y facilitadores ambientales, las actitudes sociales, las políticas públicas, la accesibilidad y la inclusión (o la falta de ellas) afectan la participación y la integración de las personas con discapacidad en la sociedad. El entorno social puede incluir desde la infraestructura física hasta el apoyo social, las oportunidades de empleo, la educación y las actitudes y estigmas de la sociedad.

El modelo biopsicosocial subraya que la discapacidad no se define únicamente por una condición de salud o por las barreras sociales, sino por la interacción entre la salud del individuo, sus características personales y el contexto social en el que vive. Este enfoque promueve una comprensión más holística y matizada de la discapacidad, abogando por intervenciones que aborden estos tres aspectos interconectados para mejorar la calidad de vida y la inclusión de las personas con discapacidad.

 

Autores: Equipo i360

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Bibliografía

Garay Ordoñez, F., & Carhuancho Mendoza, I. M. (2019). Modelo social como alternativa para el desarrollo de la persona con discapacidad, Callao. Perú. Telos: Revista de Estudios Interdisciplinarios en Ciencias Sociales. 21(3), 681-709. https://doi.org/10.36390/telos213.10

Kolwitz, M., & Radlińska, I. (2016). [Development of a modern paradigm of disability].. Pomeranian journal of life sciences, 61 3, 270-7 . https://doi.org/10.21164/POMJLIFESCI.99..

Pérez Dalmeda, M. E., & Chhabra, G. (2019). Modelos teóricos de discapacidad: un seguimiento del desarrollo histórico del concepto de discapacidad en las últimas cinco décadas. Revista Española de Discapacidad 7(1).  https://doi.org/10.5569/2340-5104.07.01.01 

Sotska, A. (2023). EVOLUTION OF UNDERSTANDING OF DISABILITY AND THE CONCEPT OF «PERSON WITH DISABILITY». Scientific Notes Series Lawhttps://doi.org/10.36550/2522-9230-2022-13-52-56.

Terzi, L. (2004). The Social Model of Disability: A Philosophical Critique. Journal of Applied Philosophy, 21, 141-157. https://doi.org/10.1111/J.0264-3758.2004.00269.X.

Dimoski, S. (2010). Historical approach to the treatment of people with disability as an indicator of their social positioning. Temida, 13, 5-15. https://doi.org/10.2298/TEM1002005D.