El Servicio de Acompañamiento a Pacientes Ambulantes con Discapacidad (APAD), ofrecido por la Comunidad de Madrid, tiene como objetivo facilitar el acompañamiento de pacientes ambulantes con necesidades especiales. Estos pacientes acuden al hospital de manera programada para recibir asistencia ambulatoria en consultas externas, cirugía mayor ambulatoria, unidad del dolor o realización de pruebas diagnósticas. Sin embargo, en ocasiones, no pueden ser acompañados por un familiar o allegado en el día de la cita. 

Criterios

Los criterios para que un paciente pueda acceder a este servicio son los siguientes: 

  1. Edad: Tener igual o más de 16 años. 
  2. No estar institucionalizado.
  3. Cita programada: Tener una cita programada para consultas externas, cirugía mayor ambulatoria, unidad del dolor o realización de pruebas diagnósticas. 
  4. Cumplir uno de los siguientes supuestos: 
  • Tener una limitación física o movilidad reducida. 
  • Tener una discapacidad auditiva o visual. 
  • Tener una discapacidad psíquica. 
  • No tener familia o que ese día los familiares no puedan acompañarle. 

 

Proceso para solicitarlo

El proceso para solicitar el servicio es sencillo y se puede realizar de las siguientes formas: 

  1. Formulario en línea: Acceda al formulario de solicitud online. 
  2. Correo electrónico: A través del correo electrónico del Servicio de Información y Atención al Paciente de cada hospital. 
  3. Teléfono: Llame al número de teléfono del Servicio de Información y Atención al Paciente de cada hospital. 
  4. Presencialmente: Complete un impreso de solicitud en los puntos de información o en el Servicio de Información y Atención al Paciente del propio hospital. 

Este servicio también se extiende a las urgencias hospitalarias, donde se permite el acompañamiento de pacientes por una persona de confianza mientras son atendidos en el servicio de urgencias, siempre que las circunstancias clínicas lo permitan1.

 

¿Por qué es tan importante el APAD?

El acompañamiento para personas con discapacidad en el contexto hospitalario es crucial y significativo. A continuación, explicamos por qué: 

  1. Apoyo emocional y psicológico: Para muchas personas con discapacidad, la visita al hospital puede ser estresante y abrumadora. Tener a alguien de confianza a su lado les brinda apoyo emocional, reduce la ansiedad y les hace sentir más seguros durante el proceso médico. 
  2. Comunicación y comprensión: Las personas con discapacidad pueden enfrentar barreras de comunicación debido a limitaciones físicas, auditivas o visuales. Un acompañante puede ayudar a traducir información médica, asegurarse de que se comprendan las instrucciones y proporcionar detalles importantes al personal médico. 
  3. Movilidad y asistencia física: Algunas personas con discapacidad pueden necesitar ayuda para moverse, sentarse o levantarse. Un acompañante puede proporcionar asistencia física, garantizando que el paciente pueda acceder a las instalaciones del hospital y recibir atención médica adecuada. 
  4. Defensa de derechos: El acompañante puede actuar como defensor de los derechos del paciente con discapacidad. Puede asegurarse de que se respeten sus derechos, como el acceso a la información, la privacidad y la dignidad. 
  5. Seguridad: En situaciones de emergencia o urgencia, tener a alguien que conozca las necesidades específicas del paciente con discapacidad es fundamental. El acompañante puede ayudar a comunicar estas necesidades al personal médico y garantizar una atención segura. 

En resumen, el acompañamiento no solo es importante desde una perspectiva práctica (ayuda física y comunicación), sino también desde una perspectiva emocional y de bienestar. Proporciona un sentido de apoyo, empoderamiento y humanidad en momentos críticos de atención médica. 

 

Ventajas del Servicio de Acompañamiento en el Hospital para Personas con Discapacidad: 

Para las personas con discapacidad intelectual, el servicio que ofrece APAD es especialmente útil, ya que supone:   

  1. Apoyo Personalizado: El servicio proporciona un acompañante dedicado que se adapta a las necesidades específicas de cada paciente. Para las personas con discapacidad intelectual, esto significa tener a alguien que comprenda sus particularidades y pueda brindarles apoyo individualizado. 
  2. Comunicación Efectiva: El acompañante puede ayudar a traducir información médica de manera sencilla y comprensible. Para las personas con discapacidad intelectual, esto es crucial, ya que pueden enfrentar dificultades para procesar terminología médica compleja. 
  3. Reducción de Estrés y Ansiedad: La visita al hospital puede ser estresante. Tener a alguien conocido a su lado ayuda a las personas con discapacidad intelectual a sentirse más seguras y tranquilas durante el proceso médico. 
  4. Defensa de Derechos: El acompañante puede asegurarse de que se respeten los derechos del paciente con discapacidad intelectual. Esto incluye el acceso a la información, la privacidad y la dignidad. 
  5. Facilitación de Procedimientos: El acompañante puede ayudar a guiar al paciente durante las pruebas diagnósticas o cirugías ambulatorias. Esto reduce la confusión y garantiza que el proceso sea lo más fluido posible. 
  6. Apoyo Emocional: El acompañante no solo brinda asistencia práctica, sino también apoyo emocional. Puede ser un amigo, familiar o cuidador que ofrezca consuelo y comprensión. 

En resumen, el servicio de acompañamiento en el hospital es especialmente valioso para las personas con discapacidad intelectual, ya que aborda sus necesidades específicas y les proporciona un entorno más seguro y comprensivo durante su atención médica. 

 

Autores: Equipo i360

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Bibliografía

  1. Acompañamiento en el hospital: servicios personalizados | Comunidad de …
  2. Mi Carpeta de Salud | Comunidad de Madrid
  3. Salud | Comunidad de Madrid
  4. Cita Sanitaria | Comunidad de Madrid